¿Cómo se formó Apóstoles de Jesús y María?

Comienzos…

A principios del año 1996, luego de meses de angustia y sufrimiento, muchas lágrimas derramadas, soledad infinita, tocó a mi puerta una gran amiga (hermana en el espíritu) y me dijo: “Hija estoy muy preocupada por ti, has desmejorado mucho, has adelgazado y no te veo en la iglesia – estás enferma?”

Forma yo en esos años parte de una comunidad. Luego de conversar sobre otras cosas, le expliqué en pocas palabras mi situación en el momento. Pertenecía yo ciertamente a esa comunidad y era guiada por el sacerdote encargado de la misma, cuando un día me di cuenta y sentí luego de mucha oración, dirigirme a él y hablarle, de la mejor manera posible, de la obediencia a nuestro Obispo.  Luego de esto me vi fuera de la comunidad, rechazada y humillada por todos los que a ella pertenecían –en las iglesias, en la calle, en los supermercados–. Fue tanto el desprecio y rechazo vivido que enfermé y tomé la decisión de alejarme de todo –no por rechazo a mi Iglesia- eso jamás, fue por no dar ocasión a más dolor en mi corazón!  Me encerré en casa, participando solamente de la Eucaristía dominical, a veces sin siquiera levantar la mirada para no ver a nadie.  Mi amiga siguió visitándome y empezamos a orar semanalmente en especial por los sacerdotes.

En esos tiempos llegaron también a casa otros hermanitos de la comunidad, entre ellos una hermanita de mucha oración y entrega quienes sufrían igual que yo.  Nos reuníamos a orar y así fuimos recibiendo el consuelo maternal de nuestra hermosa Madre María y de nuestro amadísimo Jesús.  Tomamos la decisión de no hablar sobre lo vivido y aceptarlo, entregando nuestro diario vivir precisamente por los sacerdotes, en especial por aquellos que nos habían hecho sufrir.

Así, de alguna manera, a partir del año 2001 empezaron a surgir grupos de oración “Apóstoles de Jesús y María”.  Hoy día hay grupos en varias provincias de Panamá, al igual que aquí en la cuidad, también en San José y San Isidro El General, Costa Rica; Ocaña, Colombia y Roma, Italia.  Y así, sin propaganda de radio ni televisión siguen surgiendo los grupos de oración SÓLO POR Y PARA LA GLORIA DE DIOS!!!

ESCRITO DE NUESTRA  FUNDADORA MAYRA C. CLEGHORN DE NICOLAU