Testimonios de Convivio de Apojema 2008

Doy gracias a Dios por la maravillosa experiencia que me permitió vivir en el Convivencia Anual  2008 realizado en San José, Costa Rica;  donde se compartió el amor fraternal en unidad, como una sola familia espiritual con y para Jesús y María.

El mismo se inició con la eucaristía celebrada por el padre Francisco Calvo quien nos exhortó a vivir la presencia extraordinaria de Jesús, manifestada en la eucaristía, en la oración, en la proclamación de la Palabra, los cuales nos llevan a una conversión.

Cristo es un mendigo de amor, quien nos amó hasta el extremo… y renueva su alianza, su sacrificio en cada Eucaristía, donde nos invita a comerlo, a vivir esa intimidad con la Santísima Trinidad, el Padre que ofrece a su Hijo Único,  el Hijo que se ofrece como víctima y  el Espíritu Santo, quien  nos da la gracia a través de la fe, de comprender este misterio de amor.  Al recibirlo esa noche sentí un fuego que invadió todo mi ser llenándolo de paz y gozo, mi mirada se fue hacia mi interior, invitándome Jesús a morar en mi corazón, vaciándolo del mundo… para que él pueda habitar y así recibir su gracia.  Por lo tanto es necesario dejar que Cristo habite en mí para orar, orar por los sacerdotes, servir con alegría y vivir en este retiro la contemplación.

Al día siguiente se expuso el Santísimo todo el día, donde pudimos alabarlo y amarlo en el silencio de nuestros corazones. ¡Que alegría!

Otra experiencia linda fueron las palabras del Padre Víctor, cuando nos dijo: Que tu fuerza sea la  gracia de Cristo.  ¡Atrévete! ha ser  portador de la Palabra que construye, comunica y edifica, siendo esta una de las principales misiones de un apóstol.

La vida de la gracia se alimenta con los sacramentos, especialmente con la eucaristía donde se confirma nuestro compromiso de cumplir con los cinco puntos básicos y de seguir orando por nuestra santa Iglesia.

La oración con el Santísimo el sábado 16 de  agosto de 2008, fue muy profunda pues se sintió muy fuerte la presencia de Jesús y Mamá María, reinaba un ambiente de mucha paz, amor y entrega, nuestros corazones latían al unísono: agradeciendo, alabando, orando y glorificando al Rey de Reyes, al expresar todos juntos ¡JESUS, TE AMO! el Señor se desbordó de amor… de gracia… de misericordia… hubo  sanación,  el fortalecimiento de nuestros cuerpos, almas, espíritus. No hay palabras para expresar lo que sentimos y vivimos… sólo puedo decir gracias mil… por tan hermosa experiencia.

El retiro culminó con broche de oro con la consagración de los Apóstoles a nuestra Madrecita María, en la que renovamos nuestras promesas bautismales y le entregamos nuestra vida,  bienes, pasado, presente y futuro.  Esta consagración me  induce a  reflexionar  que tengo que cumplir las siguientes tareas:

Ser  testimonio de amor en mi familia, trabajo, comunidad.

Organizar mi  vida espiritual y para ello es indispensable terminar, precisar mi Programa- Proyecto de vida 2008  e implementarlo a corto plazo, considerando desde ya el próximo año 2009.

Participar en las reuniones de formación de Apojema y de ser posible, en charlas o seminarios que contribuyan a incrementar mis conocimientos relativos a la doctrina de la Iglesia o temas similares, además, de las lecturas frecuentes en torno a mi formación personal, humana-cristiana.

Pido a Jesús y María  que me den la gracia para poder llevar a cabo las tareas propuestas las cuales  contribuirán  a mi crecimiento espiritual. Si yo crezco crece la familia espiritual de Apóstoles de Jesús y María. ¡Anímate a crecer…!

Book your tickets